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martes, 15 de noviembre de 2011

Jornadas de la Matanza en Puebla de Lillo


El Ayuntamiento de Puebla de Lillo, celebra anualmente las Jornadas de la Matanza.
Del 18 al 20 de Noviembre

El sábado por la mañana se sacrifica el cerdo para después subastarlo entre los interesados en él. Estas jornadas son una feria multisectorial, en la que se reúnen distintos stand de temática variada, tiene cabida la gastronomía, artesanía, naturaleza, deporte, aventura…, todo esto va acompañado de unas jornadas gastronómicas, que ofrecen los diferentes restaurantes de la zona, con un menú único de 22 / persona, el menú consiste en, morcilla y picadillo, patatas con costilla, lomo, cazuela de manos y morro, guiso de rabo y oreja, y de postre leche frita, arroz con leche o flan, incluyendo vino, café de puchero y chupito de orujo. Que más se puede pedir.
Este tipo de jornadas son conmemorativas de lo que antiguamente era la matanza del cerdo (gocho), que se hacía en diferentes casa y en la que participaban todos los vecinos.
Como ya sabréis del cerdo se aprovecha todo, la carne para hacer chorizo y salchichón, los lomos y jamones para curar, también se aprovecha el tocino, la manteca, el unto, el espinazo, las costillas, etc.
La matanza consistía en: El día que se mataba el cerdo comían y cenaban todos juntos, y por la mañana, una vez terminada la faena, se tomaba un vino caliente con bollos y sequillos para entrar en calor, por la tarde el trabajo era para las mujeres, hacían las morcillas con la cebolla picada el día anterior y la sangre y grasa obtenida del cerdo, y después preparaban la cena y quedaban para despiezar el cerdo al día siguiente. A medida que se iba despiezando se iba separando la carne para hacer el chorizo y el salchichón, otras partes se reservaban para salar o adobar para curar. A media mañana tocaba hacer un descanso para probar el cerdo comiendo unas “moragas” (filetes del cerdo adobados con ajo, perejil y aceite), tomar un vino y un buen trozo de pan acompañados de anécdotas de matanzas pasadas. Después se adobaba la carne, al chorizo se le echaba agua, pimentón, ajo picado y orégano, para el salchichón se utilizaba un preparado a base de pimienta y se dejaba hasta el día siguiente para que la carne cogiese el adobo, era un día más para comer en familia. Para terminar se hacían los chorizos y salchichones, este era un trabajo para las mujeres.
Esperamos que os animéis visitar Puebla de Lillo (León) y disfrutéis de estas jornadas especialmente gastronómicas.

(Parte de la información la hemos recogido de http://www.miespacionatural.es)

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